Duda y fe · Oraciones
Oraciones para cuando no sientes a Dios
Estas están escritas para gente que no está segura. Ninguna te pide decir algo que no crees, y ninguna termina contigo sintiéndote mejor, porque eso no está en manos de nadie. Dilas en voz alta si puedes. Cambia cualquier palabra que no sea verdad para ti: una oración editada hasta volverse honesta vale más que una recitada por encima de tus propias dudas. Si hoy solo alcanza la corta, ora la corta.
Para la mañana en que llegas sin nada
Para el día en que te sientas por costumbre y no hay nada detrás.
Dios, aquí estoy, y es más o menos todo lo que traje. Hoy no voy a fingir. Los apóstoles te pidieron que les aumentaras la fe, lo cual sugiere que sabían que la suya venía corta y que pedirlo estaba permitido. Así que lo pido. No un sentimiento, ni una prueba esta mañana. Solo lo suficiente para volver a sentarme mañana. Amén.
Los apóstoles le dijeron al Señor: “¡Ayúdanos a tener más fe!”
Lucas 17:5, VBL
Cuando no sabes si alguien está escuchando
Para el tramo en que orar se parece a hablar en un cuarto vacío.
Dios, llevo mucho tiempo diciendo cosas dentro del silencio, y no sé si llegan. En el salmo hay alguien clamando de día sin recibir respuesta y clamando de noche sin poder callarse, y eso quedó en el libro, así que voy a decir lo mismo sin pedir disculpas. Si estás ahí, soy yo, todavía hablando. Y si estoy equivocado sobre ti, que lo esté con honestidad en vez de fingir hasta el final. Amén.
Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado? ¿Por qué estás tan lejos cuando clamo a ti pidiendo ayuda? Dios mío, cada día lloro y clamo a ti, pero no me respondes. En la noche también, pero no concilio el descanso.
Salmo 22:1-2, VBL
La oración de una línea, para los días vacíos
Un padre, en Marcos, dice que cree y pide ayuda para su incredulidad, en la misma frase. Jesús no corrige la frase. Repítela las veces que necesites.
Señor, creo. Ayuda mi incredulidad. Amén.
“Yo creo en ti”, gritó el hombre de inmediato. “Ayúdame a no desconfiar de ti”.
Marcos 9:24, VBL
Cuando estás pensando en irte
Para la semana en que de verdad consideras parar, y estás cansado de que te digan que no.
Dios, ya pensé en parar. Una parte es cansancio, otra parte es lo que he visto hacer en tu nombre, y otra parte es que ya no sé qué creo. No voy a tomar esa decisión hoy, a las seis de la mañana, en la cocina. El salmo dice que no hay lugar al que una persona pueda ir donde tú no estés ya, incluidos los peores lugares que alguien podría nombrar. Si eso es cierto, también vale para donde sea que yo vaya, y no tengo que dejarlo resuelto antes de moverme. No me dejes mentir sobre esto, ni para un lado ni para el otro. Amén.
¿A dónde puedo ir donde ya no estés? ¿A dónde puedo correr para escapar de tu presencia? Si subo a los cielos, tú estás ahí. Si bajara al Seól, también te encontraría allí.
Salmo 139:7-8, VBL
Cuando no queda ninguna palabra
Corta a propósito. Di la primera línea y para, si es todo lo que hay.
Dios, no tengo nada. Está escrito que tu Espíritu se hace cargo cuando no sabemos orar. Hazte cargo. Aquí estoy. Amén.
De la misma manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad. Nosotros no sabemos cómo hablar con Dios, pero el Espíritu mismo intercede con nosotros y por nosotros mediante gemidos que las palabras no pueden expresar.
Romanos 8:26, VBL
Lee también esta parte
Esta página es un recurso devocional. No es orientación médica, psicológica ni pastoral, y la oración no es un tratamiento. Perder el sentimiento de la fe no es un síntoma que debas intentar resolver solo, orando a escondidas.
Si nada tiene sentido en este momento —no solo Dios—, si no puedes dormir o estás durmiendo todo el tiempo, si perdiste el interés por todo, o si esto ya lleva meses, habla con un médico o con un psicólogo. La sequedad espiritual y la depresión se parecen mucho desde adentro, y ningún artículo puede separártelas.
Si estás en una crisis de fe de verdad, busca a una persona que no entre en pánico y díselo en voz alta esta semana: un amigo, un capellán, un pastor, alguien que ya haya pasado por eso. La duda hace su peor trabajo cuando se queda en privado. Si tienes pensamientos de hacerte daño, llama hoy a la línea de crisis o al número de emergencias de tu país.
No necesitas sentir nada para que esto cuente. Aparecer con el tanque vacío y decir que está vacío no es una oración fracasada; es la versión honesta de una.
Texto bíblico de la Versión Biblia Libre. Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0