Día 046 de 90 · Emociones
No necesito compararme
12–15 minutos
Aquietar · Silencio
Aquieta el corazón
Deja el teléfono a un lado. Respira hondo una vez y di: “Dios, aquí estoy. Habla, te escucho.”
Leer · Texto base
Texto base
Pedro le preguntó a Jesús: “¿Qué de él, Señor?” Jesús le dijo: “Si yo quiero que él siga vivo hasta que yo regrese, ¿por qué te preocupa eso a ti? ¡Tú sígueme!”
Juan 21:21-22, VBL
Aprender · Reflexión
Reflexión
La comparación puede hacerte olvidar todo lo que Dios ya puso en tu vida. Cada persona tiene tiempos, procesos y talentos diferentes. Mirar todo el tiempo la vida de los demás puede robarte la paz y la gratitud. Dios no te llamó a competir con otras personas, sino a crecer y a caminar siendo quien él te creó.
Cuando Pedro estaba conversando con Jesús después de la resurrección, en cierto momento empezó a preocuparse por lo que le pasaría a otro discípulo. Quería saber cuál sería la historia y el futuro de Juan.
Jesús, sin embargo, le respondió algo importante: “¿Y a ti qué? Tú sígueme”.
Con esas palabras, Jesús le recordó a Pedro que no tenía que vivir mirando todo el tiempo el camino de los demás.
A veces nosotros hacemos lo mismo. Miramos lo que otros tienen, logran o hacen mejor y empezamos a pensar que vamos atrasados o que no somos suficientes.
Compararte puede robarte la alegría, la paz y la gratitud por lo que Dios está haciendo en tu propia vida.
Cada persona tiene procesos, tiempos y llamados diferentes. Dios nunca escribió dos historias iguales. Mientras te comparas todo el tiempo, puedes dejar de notar todo lo bueno, especial y valioso que también está creciendo en tu propia vida.
No tienes que medir tu camino con el de los demás. Dios también está escribiendo tu historia.
Conversar · Conversación
Conversen sobre esto
¿Con quién te comparas más, y qué te impide ver esa comparación en tu propia vida?
Agradecer · Gratitud
Da gracias
Hoy le agradezco a Dios por tres cosas buenas que están creciendo en mi historia y en la de nadie más.
Pedir · Oración
Oren juntos
Jesús, cuando me quede mirando demasiado el camino de los demás, recuérdame que mi invitación es seguirte a ti. Quita de mí las ganas de competir.
Comenzar · Aplicación
Llévalo a tu día
Hoy, en vez de estar mirando la vida de otra persona, voy a anotar un paso que Dios me está ayudando a dar.
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