No necesito compararme

12–15 minutos

Aquietar · Silencio

Aquieta el corazón

Deja el teléfono a un lado. Respira hondo una vez y di: “Dios, aquí estoy. Habla, te escucho.”

Leer · Texto base

Texto base

Pedro le preguntó a Jesús: “¿Qué de él, Señor?” Jesús le dijo: “Si yo quiero que él siga vivo hasta que yo regrese, ¿por qué te preocupa eso a ti? ¡Tú sígueme!”

Juan 21:21-22, VBL

Aprender · Reflexión

Reflexión

La comparación puede hacerte olvidar todo lo que Dios ya puso en tu vida. Cada persona tiene tiempos, procesos y talentos diferentes. Mirar todo el tiempo la vida de los demás puede robarte la paz y la gratitud. Dios no te llamó a competir con otras personas, sino a crecer y a caminar siendo quien él te creó.

Cuando Pedro estaba conversando con Jesús después de la resurrección, en cierto momento empezó a preocuparse por lo que le pasaría a otro discípulo. Quería saber cuál sería la historia y el futuro de Juan.

Jesús, sin embargo, le respondió algo importante: “¿Y a ti qué? Tú sígueme”.

Con esas palabras, Jesús le recordó a Pedro que no tenía que vivir mirando todo el tiempo el camino de los demás.

A veces nosotros hacemos lo mismo. Miramos lo que otros tienen, logran o hacen mejor y empezamos a pensar que vamos atrasados o que no somos suficientes.

Compararte puede robarte la alegría, la paz y la gratitud por lo que Dios está haciendo en tu propia vida.

Cada persona tiene procesos, tiempos y llamados diferentes. Dios nunca escribió dos historias iguales. Mientras te comparas todo el tiempo, puedes dejar de notar todo lo bueno, especial y valioso que también está creciendo en tu propia vida.

No tienes que medir tu camino con el de los demás. Dios también está escribiendo tu historia.

Conversar · Conversación

Conversen sobre esto

¿Con quién te comparas más, y qué te impide ver esa comparación en tu propia vida?

Agradecer · Gratitud

Da gracias

Hoy le agradezco a Dios por tres cosas buenas que están creciendo en mi historia y en la de nadie más.

Pedir · Oración

Oren juntos

Jesús, cuando me quede mirando demasiado el camino de los demás, recuérdame que mi invitación es seguirte a ti. Quita de mí las ganas de competir.

Comenzar · Aplicación

Llévalo a tu día

Hoy, en vez de estar mirando la vida de otra persona, voy a anotar un paso que Dios me está ayudando a dar.

Texto bíblico de la Versión Biblia Libre. Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0